87 Una comida con David Nihill

En este episodio hemos recordado una comida muy especial. Hemos hablado de…

  • Roger sigue igual de soso.
  • Si ensayas, no conduzcas.
  • ¡¡¡Fuimos a cenar con David Nihill!!!
  • David hace reír a Roger incluso hablando inglés.
  • Carles vive todavía en 1982.
  • Las presentaciones en España van con retraso.
  • La misión de Humor en público.
  • Hacer humor de videntes.
  • Estamos copiando a David.
  • Roger está bajo en general.
  • Las croquetas muy buenas.
  • David nos da consejos para el curso de Humor en público.
  • Carles intenta justificar los video largos.
  • El beso de buenas noches de Adrià.
  • David se viste con la misma ropa.
  • Ya hemos vendido el primer curso presencial de Presentaciones con humor.
  • Hacer humor con la honestidad.
  • Las sandalias de Carles.

Notas del programa

Episodio: 83 Comentando el libro “Do You Talk Funny?” de David Nihill

Libro: Building a Storybrand, de Donald Miller

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Una respuesta a “87 Una comida con David Nihill”

  1. Voy a comentar, por alusiones 🙂
    Después del futbol y el tiempo, esto de la duración ideal de los vídeos es el gran tema de conversación del momento. Mi opinión es que al final, un vídeo tiene una unidad, habla de un tema, un concepto, un recurso, … Si yo fuera alumno de un curso online y hay un vídeo de un recurso para hacer humor, yo esperaría que me cuenten cómo se llama, en qué consiste, porqué es efectivo, algún ejemplo (cuantos más, para mí mejor), que propongan alguna actividad para desarrollarlo…. si tiene que durar 20 minutos, pues 20 minutos, lo que se necesite. Yo creo que el problema es nuestro span de atención, pero si el vídeo está lleno de humor, historias, ejemplos, se hará corto por mucho que dure. Los vídeos del curso de presentaciones con humor, para mí, duran lo que tienen que durar, porque encuentro todos estos elementos y realmente me engancha.
    Por supuesto que se pueden hacer vídeos de cualquier duración, 1 minuto si hace falta, solo hay que trocearlos, pero no es lo mismo, son artificialmente cortos, porque cada vídeo será u pequeño trozo de algo más grande, y no habrá más remedio que empezar relacionándolos con los vídeos anteriores y terminarlos con los que vienen después, al final, el conjunto de vídeos para explicar una misma cosa se hará largíiiisimo en su duración total.
    También se puede resumir más, pero ¿qué quitas? ¿contenido? ¿las historias o el humor, que es precisamente lo que te engancha, o te ayuda a recordarlo?
    Lo que si entiendo es que saber que un vídeo dura 20 minutos te puede echar para atrás si tienes 10 minutos disponibles. Yo tengo 15 minutos al trabajo cuatro veces al día, pues me escucho un podcast de humor en público en cuatro trozos, no es tan grave 😊

    Quizá es que pensamos en los vídeos como en el típico tutorial informático de cómo accede al menú de historial del Google Chrome, por decir algo, que cuanto más rápido y al grano de lo cuenten, mejor, pero nadie sale del cine diciendo ¡qué bien, solo duró 3 minutos! (y que conste que se me ocurren otras situaciones similares… 🙂

    un saludo!

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